SILICON MEDIA TECH©
Diseño & Hosting

S.I.M.A.

Rectificación de motores a explosión, nafteros y diesel

Calle 103 Nº 2214 (1650) San Martín - Buenos Aires - T:E: 011 4753 1899
email: sima@revistamilenium.com.ar

 

Revista Milenium

 

Fusión por Confinamiento Magnético

 

En este momento en qu e el hombre ha conseguido unos niveles de bienestar impensables hace tan sólo una generaciones, nos encontramos en la disyuntiva de encontrar en un plazo relativamente corto un sustituto energético al motor de nuestro progreso reciente: el petróleo. Dadas las limitaciones y los problemas que acompañan a otras energías es comprensible que la preocupación por encontrar fuentes adecuadas para el futuro haya llevado a una intensificación de la investigación en el campo de la fusión termonuclear. Fusión es el proceso por el cual dos núcleos se unen para formar un tercero a la vez que se libera una gran cantidad de energía, materializando la predicción teórica de Albert Einstein de conversión de masa en energía: E=mc2. Todas las estrellas del Universo utilizan reacciones de fusión para producir la energía que las hace brillar y que en el caso de nuestro Sol hace posible la vida en nuestro planeta. Las ventajas de utilizar esta reacción de fusión como fuente de energía son, en principio, enormes: baste pensar que "fusionando" un puñado de isótopos de hidrógeno -Deuterio (10 gramos) y Tritio (15 gramos)- puede generarse el promedio de electricidad que consume una persona en un país industrializado durante toda su vida. Un reactor basado en fusión es intrínsecamente seguro pues cualquier desviación de las condiciones óptimas de la reacción produce su paro inmediato y el impacto medioambiental de un reactor basado en estos procesos será mínimo. Por una parte, el deuterio es muy abundante en la Naturaleza, dos de cada 6.500 moléculas de agua contienen deuterio. El tritio, aunque radiactivo con su vida media de 12,3 años, será consumido en la propia cámara de reacción donde a su vez es producido. Y el núcleo restante de la fusión, helio, es inerte. Únicamente el neutrón producido en la reacción puede convertir en radiactivas las paredes del reactor, al chocar con las mismas pero sus consecuencias pueden ser minimizadas utilizando materiales adecuados. Una intensa investigación se está llevando a cabo en este campo y parece posible diseñar cámaras de reacción cuya activación al cabo de unos pocos años de la clausura del reactor sea despreciable, por lo que no sería necesario el almacenamiento de residuos en formaciones geológicas. Tampoco hay contaminación atmosférica alguna que favorezca la lluvia ácida o el efecto invernadero. Tan prometedor panorama sólo es estropeado por esta costumbre de la Naturaleza de ligar íntimamente recompensa y esfuerzo. Los núcleos atómicos no se unen espontáneamente; por el contrario, al estar cargados eléctricamente con el mismo tipo de carga, se repelen fuertemente con una fuerza más intensa cuanto menor es su distancia de separación (barrera colombiana) y únicamente cuando esta barrera es atravesada y las fuerzas nucleares de atracción, muy fuertes pero de corto alcance, superan a las eléctricas de repulsión, se produce la fusión. La temperatura necesaria para superar esta barrera y producir suficientes reacciones es del orden de 100 millones de grados y naturalmente la pregunta que inmediatamente surge es ¿Cómo podemos confinar el combustible para que reaccione una vez calentado? Una respuesta a esa pregunta es crear una "botella magnética" que aísle el combustible de las paredes. Esta es la esencia del "confinamiento magnético" de la fusión, que es el método de confinamiento más avanzado en la carrera por la materialización de esta fuente de energía como productora de electricidad y en el cual está basada la "trampa magnética" que hemos construido en 1994 en la cual se produjo por primera vez en España, un plasma (combustible) del tipo stellarator confinado durante unas milésimas de segundo, y que servirá para avanzar en el conocimiento de los procesos que rigen el comportamiento de la materia a tan extremas condiciones. Reproducir en nuestro planeta los procesos que nutren de energía al Sol no es problema fácil pero el problema de la energía es el problema del progreso humano. La humanidad debe encontrar una solución al problema energético. Revista Ecología Nro.14