El Sexteto Tango
 
 
 
 

 

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Revista Milenium

 

El Sexteto Tango y Carlos Varela

 

Hace más de 30 años, un grupo de músicos de la orquesta de Osvaldo Pugliese tomó la decisión de iniciar su propio camino. Hoy, con su particular estilo, el Sexteto Tango sigue llevando a todo el mundo lo más puro de la música ciudadana de Buenos Aires.

Tiene mucho para decir y una inocultable "bronca" de no ser oídos con la atención que sus éxitos merecen. Tienen fresca la emoción de haber puesto de pie, en Finlandia, a un enorme auditorio. La misma actuación que les mereció en latitudes tan distantes elogios unánimes de la crítica y notas de tapa en los diarios, fue casi ignorada por la prensa local. Carlos Varela, el cantante que junto a mariana Avena acompañó al Sexteto en la ocasión y que pondrá su voz en la próxima labor discográfica del grupo, y Osvaldo Cabrera, su bandoneonista, asumen la tarea de compartir con CILSA un poco de su historia y su presente, y el recuerdo de una memorable participación en el festival "Tango 2000" de Finlandia.

Ayer y hoy
En 1963, un puñado de músicos se desprende de la orquesta de Osvaldo Pugliese, para formar lo que hoy sigue siendo el Sexteto Tango. Con la impronta del gran maestro y de Osvaldo Ruggiero, interpretan un repertorio de clásicos del género, con la personalidad que le dan los arreglos de Julián Plaza y Emilio Balcarce. Actualmente componen el sexteto Gabriel Rivas y Washington William en violín, Aldo Saralegui en piano, Guillermo Ferrer en contrabajo y Mariano Cigna, que ejecuta el bandoneón al igual que el mencionado Osvaldo Cabrera. Después del fallecimiento, en 1974 de Jorge Maciel -el cantante que integró el conjunto desde su inicio- el sexteto no incorporó a ningún vocalista efectivo, sino que se maneja con intérpretes invitados. En este ciclo que comenzó con el festival de Finlandia y continúa con una serie de presentaciones en el Café Tortoni de Buenos Aires, los acompaña la voz profunda de Carlos Varela, ala que se sumará para el disco la de Luis Linares. En sus 30 años de actuación el Sexteto Tango ha grabado 14 discos y se ha presentado en lugares tan dispares como China, Rusia, Japón, Francia, Bélgica y Holanda, además de casi todos los países de Sudamérica. Si bien llevan arreglados más de 100 temas, actualmente se manejan con un repertorio de 20 obras que son las consideradas "cartas de mayor peso", tales como "A fuego lento", "El choclo", "Nochero soy", "Mala junta", "Fuegos artificiales" y "La cumparsita". Para la nueva producción discográfica prevén interpretar algunas piezas nuevas como "Recuerdo" y "La yumba", que por ser el tema identificatorio de la orquesta de Pugliese les es solicitado frecuentemente por el público que asocia a ambos grupos. Carlos Varela considera que estas incorporaciones funcionarían como doble homenaje, tanto al maestro Pugliese como al originario Sexteto Tango, cuya línea está, en lo técnico, dentro de la marcación y la dinámica "pugliesanas".

Fuego lento bajo cero
Sobre el fenómeno de su actuación en Finlandia, Osvaldo Cabrera nos cuenta que allí el tango es considerado música nacional: "Finlandia está musicalmente atada al tango hace muchísimo tiempo. Hace 16 años que se organiza este festival, que en esta ocasión convocó a 300.000 personas en sus diez días de duración. No es una moda de estación. El tango llega a Finlandia a través del éxito que tiene en Francia, primero a través de la danza y luego a partir de la música. Hoy tienen una enorme producción propia de tango, en una versión más romántica. La única diferencia técnica es la falta del bandoneón, que fue reemplazado por el acordeón. Esta es la primera vez que es convocado el Sexteto Tango, que es segundo conjunto argentino invitado. De modo que, hasta ahora, se manejaron prescindiendo del "tango argentino". Carlos Varela destaca la importancia que tiene en este grado de difusión el apoyo del estado y de las empresas privadas de primera línea que auspician el evento y manifiesta su asombro por haber visto en un estadio a unas 8.000 personas bailando nuestra danza: "En el Teatro Municipal entraban 1.000 personas y en cada actuación trabajábamos a sala llena con un público que aplaudía de pie". Cabrera, por su parte, reflexiona que en nuestro país "el tango, aún en sus épocas de auge, nunca fue apoyado. Sin embargo, por sí solo, logró establecerse acá y en exterior". Recuerda que se inició como una música marginal que sufrió persecuciones y censuras por parte de gobiernos de distinto signo y que, en general, fue ignorado desde los ámbitos oficiales. "Los argentinos no somos conservadores. Lo borramos todo en el arte, en la política y en todo. Incluso hoy, cuando se decide llevar el tango a Inglaterra como nuestra música representativa, reconociéndolo como embajador de nuestra cultura, se llevó a gente que no tiene nada que ver con él". También reconoce que, en los últimos años, el tango ha ganado nuevos mercados: "se vivió un relanzamiento a través de la danza, que logró conquistar un público nuevo, más allá de las plazas tradicionales como Colombia, Brasil, japón, que son mercados conquistados desde la época del "´40". Hecho, como ellos dicen, "a pulmón", el tango sigue sonando. Su ritmo lleno de nostalgia y pasión, el dolor de sus letras y la sensualidad de su danza, siguen conmoviendo en distintos lugares del planeta a quienes comparten, por alguna misteriosa razón, un sentimiento nacido en la oscuridad de los arrabales porteños.
CILSA y la Gente Nro.48-Marzo 2001